La sequedad espiritual

La sequedad espiritual es un momento que como creyentes a muchos nos ha tocado vivir. Seco es el antónimo de vida, fertilidad y prosperidad, es lo contrario de Efraín. Entendemos entonces que uno se seca cuando no da fruto. El diseño de Dios sobre nuestras vidas es que llevemos fruto, y en abundancia.

Juan 15 8 En esto es glorificado mi Padre: en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.
Juan 15 16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que Yo os elegí y os puse para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca, para que todo lo que pidáis al Padre en mi Nombre, os lo dé.

Tal como la higuera a los secos el Padre los maldice por no dar fruto ni siquiera los mima o los regalonea en el sentido de tenerles compasión, Él se enoja como lo que le sucedió a Jesús con la higuera y como le sucedió al hombre que recibió un talento.

Mateo 21 19 y viendo una higuera sola junto al camino, fue hacia ella, pero nada halló, sino sólo hojas. Le dice: Nunca jamás nazca fruto de ti, para siempre. Y al instante se secó la higuera.

Mateo 25 24 Y acercándose también el que había recibido un talento, dijo: Señor, yo te conocía que eres hombre exigente, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; 25 por eso tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra: aquí tienes lo tuyo. 26 Pero respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, ¿sabías que cosecho donde no sembré y recojo donde no esparcí? 27 Debías, por tanto, llevar mi dinero a los banqueros, y al venir hubiera recibido lo mío con intereses. 28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene los diez talentos. 29 Porque a todo el que tiene le será dado y tendrá en abundancia, pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. 30 Y al siervo inútil echadlo en las tinieblas de afuera. Allí será el llanto y el crujido de los dientes.



La sequedad es guarida de hienas y de chacales. Estos espíritus vienen a habitar en tierras áridas y donde no hay vida. Es decir, a la gente que presenta sequedad no le es fácil salir ya que se les establecen guardianes. Intentan salir pero no pueden porque guardianes los asechan y caen en un círculo de reprobación.

Isaías 34 14 Allí se dan cita hienas y chacales, Y los sátiros llaman a sus compañeros, Para que allí venga a descansar Lilit, Y halle para sí el lugar de su reposo.

No importa si la gente ve y sabe en lo que está, de igual forma no puede salir del circulo o de la prisión ya que se establecieron guardianes sobre partes de su alma y el alma es lo que nos lleva a reproducir todo lo que hay en nuestro espíritu.

Isaías 5 21 ¡Ay de los sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos!

Causas de la sequedad

1-. Desobediencia

La desobediencia trae consigo consecuencias. Una de estas consecuencias es el no dar fruto. El Padre nos hace hincapié en la necesidad de estar pegados a la vid para que demos fruto porque nuestro diseño es ser Efraín, siempre fructíferos. El mayor fruto de amor vino a causa de la obediencia absoluta de nuestro Salvador.

Filipenses 2 8 y hallándose en la condición de hombre, se humilló a Sí mismo al hacerse obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Debemos pues imitar este ejemplo para que nuestra vida sea llena de frutos agradables delante del Señor.

2-. Letargo (Moab)

El espíritu de Moab viene a posesionarse sobre aquellos que no desean ser “trasvasijados”. El letargo y la pasividad son sus características debido a que nos volvemos “cómodos” en la situación en la que estamos. Es necesario entender que si no nos determinamos a tomar nuestro lugar de resplandecer donde el Señor nos puso entonces seremos “determinados” por otros hacia la dirección contraria que es muerte y perdición eterna.

Jeremías 48 11 Desde su juventud Moab fue negligente, Sobre su sedimento ha estado reposado, Nunca fue trasegado de vasija en vasija, Nunca estuvo en cautiverio, Así conservó su gusto y no alteró su aroma.12 Por tanto, he aquí vienen días, dice YHVH, En que Yo le enviaré tinajeros que lo trasieguen, Y vaciarán sus vasijas, y romperán sus odres.

3-. Distracciones

Las personas que no aprovechan el tiempo en Cristo se secan, ya que su motivación no es el Señor.

Efesios 5 15 Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. 17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.

Algunas distracciones más frecuentes son:

· Perder el tiempo mirando a los demás
Cuando dejamos de enfocarnos en lo que el Señor hace con nosotros y miramos al de al lado, en sus frutos, su ministerio, su crecimiento, etc. dejamos que la distracción nos impida ver el trabajo que el Espíritu Santo está haciendo con nosotros.

· Nuestra voluntad
Un área de distracción fuerte es el hacer lo que se supone que debemos hacer pero que Dios no nos ha pedido, o sea se supondría que es bueno delante de Dios, pero aun así si El no nos lo pide, eso nos distrae.

· Falta de propósito
La falta de propósito nos distrae, así como a Israel en el desierto. Cualquier viento se lo lleva y lo arrastra.

· Preocupaciones
Otra área son los afanes de la vida, las preocupaciones, nos hacen distraernos al preocuparnos por problemas que Jesús dijo que no eran motivo de preocupación (como cuando maría escuchaba la palabra en vez de ayudar a su hermana a lavar platos, la otra se quejo, mas le dijo que su hermana había escogido la buena parte). Una preocupación es estéril porque no da fruto, mas el esperar en el Señor trae fruto de paciencia.

· El corazón
El que no gobierna sobre su corazón no puede gobernar sobre los temas del Señor. El corazón es lo más engañoso que existe. Es esa área emocional que provoca que perdamos la fortaleza, la seguridad y la visión en determinados momentos.

· Hambre de otras cosas que no sean Dios
Hambre del mundo Hambre de los placeres de la carne.

4-. Cansancio

El cansancio produce un estado de “inactividad” espiritual que lleva a la persona a no escuchar claramente la voz del Señor.

Gálatas 6 9 No nos cansemos pues de hacer el bien, que a su tiempo cosecharemos, si no desfallecemos.

2 Tesalonicenses 3 13 Y vosotros, hermanos, no os canséis de hacer el bien.

5-. Tristeza

Tal como los dos hombres que iban camino a Emaús no pudieron ver ni escuchar que lo que venía de aquel hombre era de Jesús mismo, así la tristeza impide que veamos claramente al Señor.

Lucas 24 13 El mismo día, he aquí dos de ellos iban caminando hacia una aldea cuyo nombre era Emaús, que dista sesenta estadios de Jerusalem. 14 Y conversaban entre sí de todas estas cosas que habían acontecido. 15 Y sucedió que mientras ellos conversaban y discutían, Jesús mismo se acercó, y caminaba con ellos. 16 Pero sus ojos estaban velados para que no lo reconocieran.

Una de las causas más comunes de la tristeza son las heridas. Las heridas o traumas hacen que una persona cierre su corazón a creer nuevamente. Para parase y seguir adelante después de que hemos sido heridos es necesaria la fe en Dios pero como el corazón está cerrado creer nuevamente nos es muy difícil. Es aquí donde la tristeza embarga nuestro corazón e impide que sigamos dando fruto como lo hacíamos antes de que nos hirieran.

Salmos 102 4 Mi corazón herido se agosta como la hierba, Y aun de comer mi pan me olvido. ·

Jeremías 30 17 Y Yo haré curar tus llagas, Y sanaré tus heridas, dice YHVH, Porque te llamaron la repudiada, diciendo: ¡Ésta es Sión, de la quien nadie cuida!

¿Como enfrentamos la sequedad?

Ocupándonos en el Señor
Una de las cosas que impiden la sequedad es el andar siempre ocupado en el Señor.

Colosenses 1 10 para que andéis como es digno del Señor, con el fin de agradarle en todo, dando fruto en toda buena obra y creciendo en el pleno conocimiento de Dios.

Tito 3 14 Y aprendan también los nuestros a ocuparse en buenas obras para las necesidades apremiantes, a fin de que no estén sin fruto.

Disciplina
La disciplina del Señor nos permite dar frutos de justicia.

Hebreos 12 11 Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero más tarde da fruto apacible de justicia a los que por ella han sido ejercitados.

Hacerlo todo por Él y para Él
Debemos enfocarnos en hacer todo por Cristo, no importa si la gente no nos cree porque nuestro afán no es manipular, ni persuadir ya que Dios prueba los corazones.

1 Tesalonicenses 2 4 sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones.

Liberación
Hay que libertar a las personas. En Isaías 49 habla acerca de los que están en prisiones.

Isaías 49 8 Así dijo Jehová: En tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te ayudé; y te guardaré, y te daré por pacto al pueblo, para que restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades; 9 para que digas a los presos: Salid; y a los que están en tinieblas: Mostraos. En los caminos serán apacentados, y en todas las alturas tendrán sus pastos. 10 No tendrán hambre ni sed, ni el calor ni el sol los afligirá; porque el que tiene de ellos misericordia los guiará, y los conducirá a manantiales de aguas.

Debemos llevar a manantiales a los sedientos y a los que están secos. Declarar que salen de esos lugares de cautiverios. Nosotros soltar vida y fertilidad.

Isaías 35 7 La tierra árida se convertirá en lagunas, Y el sequedal en manantiales de aguas, Pastizales, juncos y cañaverales en el lugar Donde se tumbaban chacales. 8 Y habrá allí calzada y camino, Y será llamado Camino de Santidad. No pasará inmundo por él. El que ande por este Camino, Por torpe que sea, no se extraviará, Porque Él mismo estará con ellos.

Con cada palabra que declaramos el cielo nos responderá:

Isaías 1 18 Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.

Debemos establecer los siete espíritus del Señor sobre la vida de las personas, luego que los libertemos y el Padre limpie sus pecados y faltas, porque tener tristeza y cansancio o estar secos se considera como pecados. Es tiempo en que se vuelvan, porque andan como desorientados. Deben ser vueltos al redil los perdidos.

Estamos en un tiempo donde el Padre ha comenzado a separar trigo de la cizaña, son los tiempos finales, tiempos de Elías, donde Él debe mirar los corazones.

1 Corintios 11 28 Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. 29 Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. 30 Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen.

Comentarios

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  3. Eliminé los dos anteriores, porque no eran los adecuados. Mil disculpas.

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