Entendiendo la función profética

La función profética operando dentro de un presbiterio tiene varias aristas que permiten determinar la veracidad del mensaje y la veracidad de quien las realiza.

1 Corintios 14
3 En cambio, el que profetiza habla a los demás para edificarlos, animarlos y consolarlos. 4 El que habla en lenguas se edifica a sí mismo; en cambio, el que profetiza edifica a la iglesia.

Tenemos entonces que la función profética posee:



La edificación: la palabra edificación significa construir en el creyente su vida espiritual. La profecía incrementa su fe y su entendimiento; trae crecimiento y madurez. El apóstol Pablo dice que la profecía es para edificar el cuerpo de Cristo.

La exhortación: esta comprende la amonestación y algunos aspectos de aviso o advertencia. La exhortación incluye animar, estimular y alentar al creyente y advertirle de peligros y trampas del enemigo.

La consolación: Pablo enseña en 1 Corintios 14:3 "...el que profetiza habla a los demás para edificarlos, animarlos y consolarlos". Este es el consuelo que trae la profecía en tiempos de aflicción, persecución o pruebas. El consolador envía la palabra para consolar a los que sufren.

La dirección: esto implica señalar tiempos celestiales, direcciones divinas, saber que hacer en los tiempos de Dios y en los tiempos naturales de los hombres.

Romanos 13:11 Y esto añado: conociendo el tiempo, que es ya hora de que seáis levantados del sueño, porque ahora la salvación está más cerca de nosotros que cuando creímos.

En el nuevo testamento, el presbiterio y la profecía en antioquia son un ejemplo de dirección.

Hechos 13
2 Mientras ayunaban y participaban en el culto al Señor, el Espíritu Santo dijo: Apártenme ahora a Bernabé y a Saulo para el trabajo al que los he llamado.

¡La palabra profética guia y confirma muchas veces el llamado ya hecho!

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