Vestidos de Cristo

Las escrituras nos muestran en distintos pasajes la importancia que tienen las vestiduras que usamos, esto debido a que la forma en que estamos vestidos representa lo que nosotros somos

Algunos tipos de vestiduras

En la palabra se nombran distintos tipos de vestiduras, vamos a ver algunas de ellas.

Vestiduras de salvación
Estas vestiduras se destacan porque son dadas por gracia para aquél que ha creído en el señorío de Cristo.

Isaías 61
10 En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas.


Vestiduras para las bodas
También tenemos otro tipo de vestiduras, como las que nos habla Jesús en las parábolas.

Mateo 22
11 Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda.
12 Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Mas él enmudeció.

13 Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.
14 Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.


Vestiduras viles
Estas vestiduras son aquellas que el Señor quiere que quitemos de nosotros.

Zacarías 3
4 Habló el ángel y ordenó a los que estaban delante de él: "Quitadle esas vestiduras viles". Y a él dijo: "Mira que he quitado de ti tu pecado y te he hecho vestir de ropas de gala".


Vestiduras de santidad
Estas son vestiduras destinadas para los hijos de Dios.

Apocalipsis 3
18 Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.
 

Vestiduras de honra
Estas son vestiduras para ministrar.

Éxodo 28
2 Y harás vestiduras sagradas a Aarón tu hermano, para honra y hermosura.


Más el diseño desde antes de la fundación del mundo fue el vestir una única vestidura sobre nuestras vidas, esto es Jesús mismo siendo nuestro vestido.

Vestidos de Cristo

Adán fue el primer hombre vestido completamente de Cristo, pero al desobedecer al Señor quedó totalmente desnudo. En él estaban unidos cielos y tierra por ende su vestidura natural y espiritual era Cristo. Al hallarse sin vestido Adán se vistió con hojas naturales porque quiso reparar el daño espiritual con lo natural.

Hoy luego del sacrificio en la cruz, todos los que hemos creído en Él tenemos la posibilidad de vestirnos de Cristo mismo, quitando primero las vestiduras inmundas que tuvimos cuando no le conocíamos.

Efesios 4
22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,


Vestirse es básicamente mostrar nuestras acciones y hechos, es por ese motivo que satanás aborrece nuestras vestiduras ya que si hacemos acciones de luz y santidad de inmediato confrontamos el pecado. Al estar vestidos de Cristo, significa que hacemos sus obras justas y sus acciones de luz.

Romanos 13
14 sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.


Todos decimos quiero ser revestido de lo inmortal de lo que no perece, pero técnicamente nadie sabe cómo se logra esto. Debemos entender que es por medio de nuestras acciones, el imitar el comportamiento de Cristo que somos revestidos de lo inmortal. Aquí ciertamente se ve un desarrollo de los frutos del espíritu.

Debemos vestirnos de la revelación de Cristo, de su amor, del espíritu de la profecía, de santidad, de luz, de su sangre, de su carácter, de sus siete espíritus, de su mansedumbre, de su obediencia, de su justicia, de su misericordia.

Pablo habla de despojarse de las vestiduras corrompidas y esto implica radicalidad. No dice sáquense dice “despójense” de las malas acciones para que no seamos hallados desnudos.

Lamentablemente la Iglesia muchas veces está desnuda y peor aún no puede ver esta condición. Cuando la gente no esta vestida de Cristo no distingue, hay un velo de error en sus espíritus. Ese velo impide actuar con sabiduría de lo alto y en vez de esto se actúa con sabiduría humana con decisiones humanas.

2 Corintios 3
16 Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará.
17 Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.
18 Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.


Mezclas
La mezcla dentro de nosotros es decir acciones medias justas y otras no, provocan la desnudez. Por eso Pablo gemía por no ser hallado ante sus ojos con mezcla, sino con acciones que hablaban de Cristo.

El estar desnudo apaga el espíritu de la inteligencia dentro de nosotros es por esa razón que a la gente ahora no le pasa nada en relación al pecado, el mundo esta así porque ya no les importa estar desnudos.

Vestidos de nuestra habitación celestial

2 Corintios 5
1 Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.
2 Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial;
3 pues así seremos hallados vestidos, y no desnudos.
4 Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida.
5 Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu.
6 Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor
7 (porque por fe andamos, no por vista);
8 pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor.
9 Por tanto procuramos también, o ausentes o presentes, serle agradables.


El vestirse de Cristo implica un proceso, proceso que además debe ser anhelado por nosotros según nos relata Pablo.

La obra de cada uno será probada en el juicio, entonces el Padre verá si estamos vestidos de Cristo o desnudos.

  • Esa habitación celestial de la cual yo clamo por ser revestido va a ser probada.
  • La habitación celestial de la cual yo estoy gimiendo para ser revestido va a ser puesta a prueba en el tribunal de Dios.
1 Corintios 3
11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.
12 Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, hojarasca,
13 la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.
14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.
15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego.

El Señor mismo es fuego consumidor y quien prueba la obra de nosotros, así como el oro es purificado por fuego. Debemos entonces saber de qué vamos a ser vestidos. El ser vestido de Cristo, implica la edificación del templo y cuando edificamos el templo, edificamos las vestiduras de Cristo sobre nosotros. El ser hallados vestidos y no desnudos es para presentarse delante de Dios, cubierto de Cristo mismo como lo hacían los sacerdotes.

Éxodo 39
1 Del azul, púrpura y carmesí hicieron las vestiduras del ministerio para ministrar en el santuario, y asimismo hicieron las vestiduras sagradas para Aarón, como Jehová lo había mandado a Moisés.


Podemos preguntarnos ahora entonces ¿De qué estamos vestidos? Cuando uno se viste de forma diferente en lo natural, lo que demuestra es rebeldía porque está yendo en contra de lo que está establecido. Es por esto que la forma en que me visto determina la forma en que yo me presento ante los demás.

El Padre probará mis obras por como estoy vestido ya que la forma en que yo me visto muestra lo que hay en mi corazón. El Padre nos dice: “Cuando te presentes delante de mí, tus obras van a ser probadas, y veré si estás vestido de Cristo”.

El tener todas las vestiduras puestas implica que crecemos hacia la estatura de Cristo.

Gálatas 3
27 Porque todos los que fuisteis bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.


Apocalipsis 16
15 He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza.

C
olosenses 3
12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia;
13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
14 Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto.

Efesios 4
24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.

Apocalipsis 3
5 El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.


Ministerio
Podemos ver en la palabra que las vestiduras fueron dadas para ministrar.

Ester 5
1 “Aconteció que al tercer día se vistió Ester su vestido real, y entró en el patio interior de la casa del rey, enfrente del aposento del rey; y estaba el rey sentado en su trono en el aposento real, enfrente de la puerta del aposento”.

Génesis 41
14 Entonces Faraón envió y llamó a José. Y lo sacaron apresuradamente de la cárcel, y se afeitó, y mudó sus vestidos, y vino a Faraón. Y dijo Faraón a José: Yo he tenido un sueño, y no hay quien lo interprete; mas he oído decir de ti, que oyes sueños para interpretarlos.
Están cubiertas de sangre

Éxodo 29
21 Y con la sangre que estará sobre el altar, y el aceite de la unción, rociarás sobre Aarón, sobre sus vestiduras, sobre sus hijos, y sobre las vestiduras de éstos; y él será santificado, y sus vestiduras, y sus hijos, y las vestiduras de sus hijos con él.


Cuando vamos a ministrar delante de Él debemos ir con nuestras vestiduras bañadas en sangre porque ese es el requisito para entrar en su presencia y ministrar es presentarse delante del Padre. El camino hacia el Padre fue hecho por Cristo mismo, entonces si no estamos vestidos de Cristo, pues no podemos ministrar, no somos aptos.

Apocalipsis 7
14 Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.


Nuestras obras van a ser probadas porque el diseño del Padre es que seamos un templo santo para su Espíritu. Lo que hay en tu corazón determina tu vestidura. Es una edificación continua, que va formando a Cristo mismo dentro de nosotros.

Por todo esto es necesario el despojarnos de las viejas vestiduras y ponernos las nuevas. Ponernos la vestidura de Cristo mismo.

Seamos hijos de Dios que soplan por las calles su aliento que da entendimiento. Debemos soplar revestidos de Cristo para que se active sobre las personas el entendimiento y la sabiduría y puedan conocer al Señor.

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