domingo, 4 de marzo de 2012

Manifestación de los hijos de Dios

Como hijos de Dios fuimos llamados a hacernos cargo de la voluntad de nuestro Padre. Es por esto que debemos manifestarnos sobre esta tierra cumpliendo así la proclama de Isaías que posteriormente fue una realidad en Jesús mismo. Así como nuestro hermano primogénito debemos manifestar el Reino de Dios con hechos concretos.

Isaías 61
1 El Espíritu de Adonay YHVH está sobre mí, porque YHVH me ha ungido. Me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, A vendar los corazones desgarrados, A proclamar libertad a los cautivos Y a los presos apertura de la cárcel;
2 A promulgar el año de gracia de YHVH, Y el día de la venganza de nuestro Dios; A consolar a todos los que lloran,
3 A comunicar la alegría a los que lloran en Sión, Dándoles hermosura en lugar de ceniza, Y óleo de regocijo en lugar de lamentos, Y el manto de alabanza en lugar de pesadumbre, Para que sean llamados árboles de justicia, Plantados por YHVH mismo, para que Él sea glorificado.
4 Reconstruirán las ruinas antiguas, Levantarán los viejos escombros; Restaurarán las ciudades destruidas, Los escombros de muchas generaciones.
5 Se presentarán extranjeros a pastorear vuestros rebaños, Y forasteros serán vuestros labradores y viñadores.
6 Pero en cuanto a vosotros, seréis llamados Sacerdotes de YHVH; Dirán de vosotros: Ministros de nuestro Dios. Comeréis la opulencia de las naciones, Y entraréis en posesión de su gloria.
7 En lugar de vuestra vergüenza tendréis doble honra, Y en vez de humillación gritarán de júbilo por su herencia. Por tanto poseerán el doble en su tierra, Y tendrán alegría perpetua.
8 Porque Yo, YHVH, amo la justicia, Aborrezco la rapiña para el holocausto; Pero a aquellos les daré su salario fielmente, Y haré con ellos un pacto perpetuo.
9 Su descendencia será célebre entre las naciones, Y sus vástagos entre los pueblos. Los que vean reconocerán que son el linaje que bendijo YHVH.


Como hijos de Dios estamos llamados a:

Traer fertilidad
Nuestro diseño es ser fértiles en todo lo que hagamos y esto implica que esta fertilidad debe ser visible a los ojos de los hombres. Dar fruto en todo lo que hagamos es nuestro diseño.

Génesis 41
52 Y llamó el nombre del segundo Efraín, porque dijo: ‘Elohim me ha hecho fructífero en la tierra de mi aflicción.
 

Juan 15
16 No me elegisteis vosotros a mí, sino que Yo os elegí y os puse para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca, para que todo lo que pidáis al Padre en mi Nombre, os lo dé.


Dar vida
Como hijos de Dios fuimos llamados a hablar vida donde hay muerte, llamar a los huesos secos a que se llenen de vitalidad. El poder de la vida está en nuestra boca y proclamando llevamos el poder del cielo para crear donde antes no había o donde antes fue corrompido. Recordemos que uno de los propósitos del enemigo es traer muerte sobre los hijos de Dios.

Ezequiel 37
7 Profeticé pues como me fue mandado, y mientras profetizaba hubo un ruido, y luego, he aquí un estremecimiento, y los huesos se juntaron hueso con hueso.
8 Y mirando yo, he aquí tendones y carne crecieron sobre ellos, y los cubrió la piel por encima, pero no había espíritu en ellos.
9 Entonces me dijo: ¡Profetiza al espíritu! Profetiza, oh hijo de hombre, y di al espíritu: Así dice Adonay YHVH: ¡Ven de los cuatro vientos, oh espíritu, y sopla sobre estos muertos para que vivan!


Isaías 66
8 ¿Quién ha oído cosa semejante? ¿Quién ha visto tales cosas? ¿Se dará a luz a un país en un solo día? ¿Nacerá una nación de una sola vez? Pues apenas sintió los dolores, Sión parió sus hijos.


Proclamar bendición
Nuestra palabra es dabar, que en hebreo significa palabra creadora. Esta palabra proclama la bendición del cielo sobre la creación y sobre los hijos de Dios. Establecer las leyes de Dios que hablan de bendición para nuestras vidas y para nuestras generaciones es nuestra responsabilidad. Nosotros como hijos tenemos la facultad de hacer cumplir las leyes de Dios en esta tierra. No se trata de actuar con nuestras propias manos sino de decretar con nuestro dabar lo que es legal en el cielo legal en la tierra. Asimismo debemos decretar lo que es ilegal en el cielo ilegal también en la tierra.

Mateo 6
10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, también en la tierra.

Isaías 44
3 Yo derramaré aguas sobre el sequedal, Y torrentes sobre la tierra seca: Derramaré mi Espíritu sobre tu simiente, Y mi bendición sobre tus renuevos.


Mostrar la cruz
El sacrificio de Cristo es nuestro estandarte. Pablo decía no voy a vosotros sino predicando a Cristo y a este crucificado. Debemos mostrar en nuestra vida la consagración que existe de nuestra parte hacia el Señor. La cruz es un sello en nuestro corazón porque hemos decidido hacer lo que a Él le agrada.

1 Corintios 2
2 Pues no me propuse saber nada entre vosotros, sino a Jesucristo, y a Éste crucificado.

Marcos 8
34 Y llamando a la gente junto con sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame,


Sanar a los enfermos
Jesús en la cruz pagó para que nosotros no tuviéramos enfermedad. Es nuestra misión como hijos de Dios llevar esta sanidad a los que desconocen porque ha venido la mentira del diablo sobre sus corazones.

1 Pedro 2
24 Él mismo llevó nuestros pecados en su propio cuerpo sobre el madero, para que nosotros, habiendo muerto a los pecados, vivamos para la justicia. Por sus heridas fuisteis sanados.


Sanar la tierra
La tierra ha sido contaminada por años a través de los pactos, ritos y derramamientos de sangre que han hecho los hombres. Libaciones y sacrificios a dioses paganos han dado como consecuencia esterilidad en lo natural en la tierra. Como hijos debemos quebrar la maldición de la tierra ya que nuestros antepasados han obrado iniquidad contra ella.

Levíticos 18
25 Porque esa tierra se corrompió, por tanto he castigado su maldad sobre ella y esa tierra va a vomitar a sus moradores.

2 Samuel 24
25 Y edificó allí David un altar a Jehová, y sacrificó holocaustos y ofrendas de paz; y Jehová oyó las súplicas de la tierra, y cesó la plaga en Israel.


Levantar a los abatidos
La sanidad que hemos recibido de parte del Señor nos permite ir a los abatidos y levantarlos diciéndoles que les resta camino aun por recorrer, que en esta carrera no están solos, que hay siete mil que no han doblado rodillas ante Baal.

2 Corintios 7
6 Pero Dios, que consuela a los abatidos, nos consoló con la venida de Tito.

2 Corintios 1
4 que nos consuela en toda nuestra tribulación, para que nosotros podamos consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros mismos somos consolados por Dios.


Libertad a los que están en cárceles
David expreso en uno de sus salmos que “el Señor lo saco del Seol para alabar su nombre” y en esta verdad nos debemos establecer para ir y libertar a los que como nosotros en algún momento están presos en cárceles del infierno. Liberar a los presos es abrir las cárceles y pregonar su libertad.

Isaías 42
7 para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que moran en tinieblas.


Dar buenas nuevas a los pobres
Es nuestro deber como hijos dar a conocer al Padre, que los pobres de esta tierra, aquellos que padecen pobreza natural y espiritual sepan que ha llegado la abundancia en el Señor. El evangelio del Reino son buenas nuevas para los pobres porque les da la llave para salir de su estado de pobreza.

Jeremías 5
4 Entonces yo dije: Ciertamente éstos son pobres, Han enloquecido, porque no conocen el camino de YHVH, El juicio de su Dios.

Mateo 11
5 Los ciegos recobran la vista y los cojos andan, los leprosos son limpiados y los sordos oyen, los muertos son resucitados y los pobres son evangelizados,


Dar de comer al hambriento
Más allá de la interpretación literal, fuimos llamados a alimentar con nuestra vida. Jesús alimentó a los cinco mil no con pan, ellos pasaron días sin comer pero eran nutridos por las palabras que Jesús hablaba. Vemos aquí que el alimento del espíritu sacia la necesidad de alimento natural.

Daniel 4
11 El árbol crecía y se hacía fuerte, y su copa llegaba hasta los cielos, y su extensión a todos los confines de la tierra.
12 Su follaje era hermoso y su fruto abundante, y había en él alimento para todos. Debajo de él hallaban abrigo las bestias del campo, y en sus ramas hacían morada las aves de los cielos, y de él se alimentaba toda carne.

Juan 15
1 Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador.


Quitar la sed del sediento
La adoración es como agua que fluye desde el trono de Dios en nuestro interior nutriendo cada área de nosotros. Nuestro deber entonces llevar esta revelación a cada persona para que entienda que la sed en su interior solo se sacia dando gloria al Dios de los cielos. Fuimos diseñados para alabarle, para glorificar su Nombre.

Salmos 71
6 Por ti he sido sustentado desde el vientre, Tú eres quien me sacó de las entrañas de mi madre, ¡De ti será mi alabanza perpetuamente!

Efesios 1
12 a fin de que seamos para alabanza de su gloria, nosotros, los que primeramente esperábamos en el Mesías;
14 que es arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión, para alabanza de su gloria.


Desatar las ligaduras de opresión, las vendas que cubren los ojos
Las ligaduras y las vendas son armas del infierno en contra de las personas que persiguen impedir que alcancen el conocimiento del Señor. Las ligaduras impiden el movimiento y las vendas quitan la visión teniendo como consecuencia que las personas no pueden ver ni correr hacia el evangelio del Reino. Nuestra responsabilidad es quitar estas ligaduras y retirar las vendas que el enemigo ha puesto para matar las generaciones.

Salmos 18
5 Me rodearon las ligaduras del Seol, Las trampas de la Muerte surgieron ante mí.

Ezequiel 13

18 y di: Así dice Adonay YHVH: ¡Ay de las que cosen cintas mágicas para toda muñeca, y hacen capuchas mágicas de todo tamaño, a fin de entrampar a las almas! ¿Cazaréis las almas de mi pueblo, para preservar vuestra propia vida?


Isaías 58
6 ¿No es más bien el ayuno que Yo escogí, Desatar las ligaduras de maldad, Soltar las cargas de opresión, Y dejar ir libres a los quebrantados, Y que rompáis todo yugo?


Restaurar las ciudades destruidas, reconstruir las ruinas antiguas
Todo asolamiento en algún tiempo fue una edificación estable y fuerte, pero que ha sido destruido por sus enemigos. Asimismo nuestro ser como habitación del Señor en su diseño original es fuerte y estable, pero las tinieblas a través del tiempo la han destruido y arruinado. Como hijos de Dios fuimos llamados a restaurar estas ciudades, estas ruinas antiguas donde el Espíritu de Dios desea morar en cada persona.

Isaías 61
4 Reconstruirán las ruinas antiguas, Levantarán los viejos escombros; Restaurarán las ciudades destruidas, Los escombros de muchas generaciones.

Efesios 2

22 en el cual también vosotros sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.


Pidámosle al Señor que nos use como hijos obedientes en cada una es estas áreas de ministerio para que su Reino sea establecido en plenitud en esta tierra.

Salmos 2
8 ¡Pídeme!, y te daré por herencia las naciones, Y como posesión tuya los confines de la tierra.

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